La Verdad Para El Mundo

Homosexualidad

Hay quienes quieren que la gente crea que la homosexualidad es normal. Jesús nos dice lo que es normal:

Él, respondiendo, les dijo: ¿No habéis leído que el que los hizo al principio, varón y hembra los hizo, y dijo: Por esto el hombre dejará padre y madre, y se unirá a su mujer, y los dos serán una sola carne? Así que no son ya más dos, sino una sola carne; por tanto, lo que Dios juntó, no lo separe el hombre (Mateo 19:4-6).

Muchos líderes religiosos defienden esta práctica. La Iglesia Metodista Unida recomendó a sus miembros aceptar a los homosexuales como “personas de valor sagrado” y darles la bienvenida en la comunión de esa iglesia. La Iglesia Evangélica Luterana de los Países Bajos hizo un informe diciendo que la homosexualidad no debe ser algo para impedir que una persona se convierta en un pastor en su iglesia. La Iglesia Unida de Cristo ha ordenado a homosexuales en su Ministerio. Incluso hay una denominación homosexual en los Estados Unidos llamada la Iglesia de la Comunidad Metropolitana. Hay mucha confusión en nuestra sociedad, así como en los días de Isaías, ¡Ay de los que a lo malo dicen bueno, y a lo bueno malo; que hacen de la luz tinieblas, y de las tinieblas luz; que ponen lo amargo por dulce, y lo dulce por amargo! (Isaías 5:20). ¡Sólo porque algunas personas dicen que la homosexualidad es correcta, eso no la hace correcta!

Algunos dicen que no deberíamos hablar de este tema, porque es una cuestión política. Sin embargo, fue una cuestión moral mucho antes de que fuera una cuestión política. La Biblia nos enseña que la homosexualidad es pecado. Si una persona no se arrepiente y detiene la práctica, se perderá eternamente.

La Biblia condena esta práctica

El primer ejemplo de la homosexualidad se encuentra en la ciudad de Sodoma. La maldad de la ciudad se describe en Génesis 19:4-7. Los hombres, tanto jóvenes como viejos, querían tener relaciones sexuales con los visitantes masculinos de Lot. El Nuevo Testamento confirma que esto es un informe verdadero (cfr. Mateo 11:23, 24; Judas 7; 2 Pedro 2:6-8). Sodoma y Gomorra sirven como el estándar por el cual se comparan otros pecados (Isaías 3:9; 13:19; Jeremías 23:14; Mateo 11:23-24).

La ley de Moisés condenó la homosexualidad

Nota tres pasajes que condenan esta práctica.

No te echarás con varón como con mujer; es abominación … En ninguna de estas cosas os amancillaréis; pues en todas estas cosas se han corrompido las naciones que yo echo de delante de vosotros (Levítico 18:22, 24).

Si alguno se ayuntare con varón como con mujer, abominación hicieron; ambos han de ser muertos; sobre ellos será su sangre (Levítico 20:13).

No haya ramera de entre las hijas de Israel, ni haya sodomita de entre los hijos de Israel. No traerás la paga de una ramera ni el precio de un perro a la casa de Jehová tu Dios por ningún voto; porque abominación es a Jehová tu Dios tanto lo uno como lo otro (Deuteronomio 23:17-18).

La palabra “perro” aquí es usada como un sinónimo para un homosexual. “Los perros” no estarán en el cielo (Apocalipsis 22:14-15).

La fidelidad de Israel fue determinada, en parte, por la actitud del rey hacia las personas perversas (homosexuales) en la tierra (1 Reyes 14:22-24; 22:46; 2 Reyes 23:7).

Tres pasajes significativos del Nuevo Testamento

Dios, por medio de Pablo, deja claro a los que practican la homosexualidad que no irán al cielo.

¿No sabéis que los injustos no heredarán el reino de Dios? No erréis; ni los fornicarios, ni los idólatras, ni los adúlteros, ni los afeminados, ni los que se echan con varones, ni los ladrones, ni los avaros, ni los borrachos, ni los maldicientes, ni los estafadores, heredarán el reino de Dios. Y esto erais algunos; mas ya habéis sido lavados, ya habéis sido santificados, ya habéis sido justificados en el nombre del Señor Jesús, y por el Espíritu de nuestro Dios (1 Corintios 6:9-11).

La frase “ni los que se echan con varones” proviene de la palabra griega que significa “sodomita, hombres teniendo relaciones sexuales”.

Por esto Dios los entregó a pasiones vergonzosas; pues aun sus mujeres cambiaron el uso natural por el que es contra naturaleza, y de igual modo también los hombres, dejando el uso natural de la mujer, se encendieron en su lascivia unos con otros, cometiendo hechos vergonzosos hombres con hombres, y recibiendo en sí mismos la retribución debida a su extravío (Romanos 1:26-27).

Nótese las palabras que Pablo usa en este pasaje: “vergonzosas”, “contra naturaleza", “vergonzosos”, “extravío”. No son palabras de aprobación. En el contexto, Pablo está discutiendo la injusticia de los gentiles (Romanos 1:18).

Pero sabemos que la ley es buena, si uno la usa legítimamente; conociendo esto, que la ley no fue dada para el justo, sino para los transgresores y desobedientes, para los impíos y pecadores, para los irreverentes y profanos, para los parricidas y matricidas, para los homicidas, para los fornicarios, para los sodomitas, para los secuestradores, para los mentirosos y perjuros, y para cuanto se oponga a la sana doctrina (1 Timoteo 1:8-10).

En el versículo 10, Pablo menciona a los “sodomitas”. Esta es la misma palabra griega que se usa en 1 Corintios 6:9.

Todos estos pasajes nos muestran la manera en que Dios ve esta práctica. No es aprobado, sino condenado.

¿Puede el homosexual ser salvo?

Dios ama a todas las personas y quiere que todas sean salvas (Juan 3:16; 1 Timoteo 2:4). El homosexual puede ser salvo de la misma manera que cualquier otro pecador puede ser salvo. Debe arrepentirse y ser bautizado (Hechos 17:30; Hechos 22:16). Entonces, ¡la práctica debe ser detenida! Y esto erais algunos; mas ya habéis sido lavados, ya habéis sido santificados, ya habéis sido justificados en el nombre del Señor Jesús, y por el Espíritu de nuestro Dios (1 Corintios 6:11).

Conclusión

Hay una gran presión ejercida sobre el Cristiano para ignorar el pecado en nuestra sociedad. No es popular tomar una posición contra el pecado hoy. Tampoco fue fácil para los profetas del Antiguo Testamento tomar una postura contra el pecado. No fue fácil para los Cristianos en el primer siglo predicar el evangelio al mundo pagano. Tampoco será fácil hoy en día, pero debemos obedecer a Dios (Hechos 5:29).

Puede que no sea fácil para la persona que practica la homosexualidad renunciar a esta práctica pecaminosa. Pero, si queremos ir al cielo, tenemos que vivir nuestras vidas de acuerdo con Su voluntad (Mateo 7:21-23). ¡La cosa más importante en el mundo es ir al cielo!

Descargar archivo en PDF

Scripture taken from the Reina Valera 1960. El texto Bíblico ha sido tomado de la versión Reina-Valera © 1960 Sociedades Bíblicas en América Latina; © renovado 1988 Sociedades Bíblicas Unidas. Utilizado con permiso.