La Verdad Para El Mundo

Capítulo 6 - ¿Por qué Jesús vino a la tierra?

Hay dos razones principales por las que Jesús dejó el Cielo para venir a la Tierra. Es importante que conozcamos estas razones.

Para salvar al hombre pecador

Una de las razones era darle a la humanidad la oportunidad de que sus pecados fueran perdonados. ¿Por qué la humanidad necesita un Salvador? La razón por la que el hombre necesita un Salvador es a causa del pecado. La Biblia dice claramente que por cuanto todos pecaron, y están destituidos de la gloria de Dios (Romanos 3:23). Toda persona que puede distinguir lo correcto de lo incorrecto comete pecado. El apóstol Juan también nos dice esta realidad (1 Juan 1:6-10). ¿Qué es el pecado? Pecado es perder la marca (Romanos 3:23). Es desenfreno (1 Juan 3:4). Juan agregó, toda injusticia es pecado (1 Juan 5:17). Además, la paga del pecado es la muerte (Romanos 6:23). El pecado nos hace alejarnos de Dios (Isaías 59:1-2), y Cristo vino a la tierra para traernos de vuelta a Dios (2 Corintios 5:20-21, Efesios 2:16).

El origen del pecado

Hemos demostrado que una de las razones por las que Jesús vino a la tierra fue por causa del pecado. ¿De dónde viene el pecado? La respuesta se nos da en el primer libro de la Biblia. Después que Dios creó a Adán y Eva, los puso en el jardín del Edén, dándoles todo lo que necesitaban. También les dio órdenes que debían seguir.

Tomó, pues, Jehová Dios al hombre, y lo puso en el huerto de Edén, para que lo labrara y lo guardase. Y mandó Jehová Dios al hombre, diciendo: De todo árbol del huerto podrás comer; mas del árbol de la ciencia del bien y del mal no comerás; porque el día que de él comieres, ciertamente morirás (Génesis 2:15-17).

Dios les dijo claramente qué hacer. No debían comer del fruto del árbol del conocimiento del bien y del mal. El tercer capítulo de Génesis nos dice lo que sucedió.

Pero la serpiente era astuta, más que todos los animales del campo que Jehová Dios había hecho; la cual dijo a la mujer: ¿Conque Dios os ha dicho: No comáis de todo árbol del huerto? Y la mujer respondió a la serpiente: Del fruto de los árboles del huerto podemos comer; pero del fruto del árbol que está en medio del huerto dijo Dios: No comeréis de él, ni le tocaréis, para que no muráis. Entonces la serpiente dijo a la mujer: No moriréis; sino que sabe Dios que el día que comáis de él, serán abiertos vuestros ojos, y seréis como Dios, sabiendo el bien y el mal. Y vio la mujer que el árbol era bueno para comer, y que era agradable a los ojos, y árbol codiciable para alcanzar la sabiduría; y tomó de su fruto, y comió; y dio también a su marido, el cual comió así como ella (Génesis 3:1-6).

Debido al pecado de Adán y Eva, el pecado entró en el mundo (Romanos 5:12). Dios ya tenía el plan de enviar a Cristo a la tierra para salvar al hombre de su pecado.

Y dará a luz un hijo, y llamarás su nombre JESÚS, porque él salvará a su pueblo de sus pecados (Mateo 1:21)

Porque el Hijo del Hombre vino a buscar y a salvar lo que se había perdido (Lucas 19:10).

Porque Cristo, cuando aún éramos débiles, a su tiempo murió por los impíos … Mas Dios muestra su amor para con nosotros, en que siendo aún pecadores, Cristo murió por nosotros (Romanos 5:6, 8).

Palabra fiel y digna de ser recibida por todos: que Cristo Jesús vino al mundo para salvar a los pecadores, de los cuales yo soy el primero (1 Timoteo 1:15).

Para ganar Su iglesia

La otra razón por la que Jesús vino a la Tierra fue para ganar Su iglesia. Los siguientes pasajes muestran que la iglesia fue planeada antes de que Dios creara el mundo.

Por tanto, mirad por vosotros, y por todo el rebaño en que el Espíritu Santo os ha puesto por obispos, para apacentar la iglesia del Señor, la cual él ganó por su propia sangre (Hechos 20:28)

Sabiendo que fuisteis rescatados de vuestra vana manera de vivir, la cual recibisteis de vuestros padres, no con cosas corruptibles, como oro o plata, sino con la sangre preciosa de Cristo, como de un cordero sin mancha y sin contaminación (1 Pedro 1:18-19).

Para que la multiforme sabiduría de Dios sea ahora dada a conocer por medio de la iglesia a los principados y potestades en los lugares celestiales, conforme al propósito eterno que hizo en Cristo Jesús nuestro Señor (Efesios 3:10-11).

Y yo también te digo, que tú eres Pedro, y sobre esta roca edificaré mi iglesia; y las puertas del Hades no prevalecerán contra ella. Y a ti te daré las llaves del reino de los cielos; y todo lo que atares en la tierra será atado en los cielos; y todo lo que desatares en la tierra será desatado en los cielos (Mateo 16:18-19).

Porque nadie puede poner otro fundamento que el que está puesto, el cual es Jesucristo (1 Corintios 3:11).

Nunca estuvo en el plan de Dios tener cientos y miles de denominaciones. El plan siempre fue tener una sola iglesia y que todos los creyentes fueran parte de esa iglesia. La Biblia enseña la unidad, no la división (Juan 17:20-22, 1 Corintios 1:10-13, Efesios 4:3-6, 1:22-23). Cristo es la única cabeza de la única iglesia que Él prometió construir. Es en Su iglesia que podemos ser salvos de nuestros pecados (Efesios 5:23).

Scripture taken from the Reina Valera 1960. El texto Bíblico ha sido tomado de la versión Reina-Valera © 1960 Sociedades Bíblicas en América Latina; © renovado 1988 Sociedades Bíblicas Unidas. Utilizado con permiso.