La Verdad Para El Mundo

Capítulo 10 - Considerando el costo

Antes de que una persona llegue a ser Cristiana, tiene que considerar muy cuidadosamente si está dispuesta a pagar el precio que se necesita para vivir la vida Cristiana. Hemos encontrado que esto es especialmente cierto en nuestro trabajo entre el pueblo chino. En los Estados Unidos de América [y muchos otros países en el continente americano, MR], podríamos ser capaces de enseñar algunas cosas a un nuevo Cristiano después de ser convertido. Los chinos no tienen el trasfondo religioso que tienen los occidentales, y por lo tanto necesitan entender completamente lo que están haciendo.

Toda persona necesita saber que convertirse en Cristiano significa entrar en la iglesia del Señor, no en una denominación; Y que convertirse en Cristiano lleva consigo mucha responsabilidad. Sabemos que una persona que se convierte en un Cristiano y luego cae es peor que uno que nunca supo la verdad.

Ciertamente, si habiéndose ellos escapado de las contaminaciones del mundo, por el conocimiento del Señor y Salvador Jesucristo, enredándose otra vez en ellas son vencidos, su postrer estado viene a ser peor que el primero. Porque mejor les hubiera sido no haber conocido el camino de la justicia, que después de haberlo conocido, volverse atrás del santo mandamiento que les fue dado. Pero les ha acontecido lo del verdadero proverbio: El perro vuelve a su vómito, y la puerca lavada a revolcarse en el cieno (2 Pedro 2:20-22).

Aquel siervo que conociendo la voluntad de su señor, no se preparó, ni hizo conforme a su voluntad, recibirá muchos azotes. Mas el que sin conocerla hizo cosas dignas de azotes, será azotado poco; porque a todo aquel a quien se haya dado mucho, mucho se le demandará; y al que mucho se le haya confiado, más se le pedirá (Lucas 12:47-48).

Pasajes que destacan el considerar el costo

Sería muy útil para toda persona que está pensando en ser un hijo de Dios estudiar pasajes que nos instan a considerar el costo antes de comprometerse con Dios (Mateo 10:32-39 y Lucas 14:26-33). Para aquellos que ya han considerado el costo, debemos animarlos a obedecer el evangelio.

Así, pues, nosotros, como colaboradores suyos, os exhortamos también a que no recibáis en vano la gracia de Dios. Porque dice: En tiempo aceptable te he oído, y en día de salvación te he socorrido. He aquí ahora el tiempo aceptable; he aquí ahora el día de salvación (2 Corintios 6:1-2).

¡Vamos ahora! los que decís: Hoy y mañana iremos a tal ciudad, y estaremos allá un año, y traficaremos, y ganaremos; cuando no sabéis lo que será mañana. Porque ¿qué es vuestra vida? Ciertamente es neblina que se aparece por un poco de tiempo, y luego se desvanece. En lugar de lo cual deberíais decir: Si el Señor quiere, viviremos y haremos esto o aquello. Pero ahora os jactáis en vuestras soberbias. Toda jactancia semejante es mala; y al que sabe hacer lo bueno, y no lo hace, le es pecado (Santiago 4:13-17)

Conclusión

Esta lección ha sido diseñada para ayudar a aquellos que aún no han obedecido el evangelio a tener un mejor entendimiento de lo que está involucrado en convertirse en un hijo de Dios y tener la esperanza del cielo (Mateo 7:21-23). También fue presentada para ayudar a recordar a aquellos de nosotros que ya hemos obedecido el evangelio lo que debemos tener presente siempre.

Por esto, yo no dejaré de recordaros siempre estas cosas, aunque vosotros las sepáis, y estéis confirmados en la verdad presente (2 Pedro 1:12)

Además, fue presentada para ayudar a los Cristianos a enseñar a otros estas verdades básicas (2 Timoteo 2:2).

Es nuestra esperanza y oración que cada persona se salve y vaya al cielo.

Vosotros también, poniendo toda diligencia por esto mismo, añadid a vuestra fe virtud; a la virtud, conocimiento; al conocimiento, dominio propio; al dominio propio, paciencia; a la paciencia, piedad; a la piedad, afecto fraternal; y al afecto fraternal, amor. Porque si estas cosas están en vosotros, y abundan, no os dejarán estar ociosos ni sin fruto en cuanto al conocimiento de nuestro Señor Jesucristo. Pero el que no tiene estas cosas tiene la vista muy corta; es ciego, habiendo olvidado la purificación de sus antiguos pecados. Por lo cual, hermanos, tanto más procurad hacer firme vuestra vocación y elección; porque haciendo estas cosas, no caeréis jamás. Porque de esta manera os será otorgada amplia y generosa entrada en el reino eterno de nuestro Señor y Salvador Jesucristo (2 Pedro 1:5-11).

El cual quiere que todos los hombres sean salvos y vengan al conocimiento de la verdad (1 Timoteo 2:4).

Pero el día del Señor vendrá como ladrón en la noche; en el cual los cielos pasarán con grande estruendo, y los elementos ardiendo serán deshechos, y la tierra y las obras que en ella hay serán quemadas (2 Pedro 3:10).

Que Dios nos ayude a vivir una vida cristiana fiel para que podamos ir al cielo (Apocalipsis 2:10, Hebreos 3:14).

Scripture taken from the Reina Valera 1960. El texto Bíblico ha sido tomado de la versión Reina-Valera © 1960 Sociedades Bíblicas en América Latina; © renovado 1988 Sociedades Bíblicas Unidas. Utilizado con permiso.